¿Qué es un aceite esencial?

En nuestra web encontrarás una sección específica de aceites esenciales egipcios, pero no todo el mundo sabe exactamente de qué se trata este producto, o quieren ampliar sus conocimientos sobre esta esencia.

Para ello hacemos una página donde te damos todos los detalles, sus usos, su composición, de dónde se extraen, cualquier duda que puedas tener al respecto quedará resuelta con toda la información que te traemos a continuación.

aceites esenciales

¿Para qué sirven los aceites esenciales?

Al contrario de lo que la gente piensa habitualmente, los aceites esenciales se diferencian de los vegetales. Los aceites son sustancias de origen orgánico con características similares a nuestra piel, que se pueden obtener de las flores, frutas, cortezas de árbol, semillas o raíces. Nos ayudan a mejorar la flexibilidad de nuestra piel, que es el órgano más grande de nuestro cuerpo, y aportan equilibrio a través de sus lípidos esenciales. También son un buen complemento para corregir las líneas de expresión, actuando como un producto antiedad.

Tipos de aceites esenciales

Los aceites esenciales también poseen un fuerte componente curativo, renuevan nuestra energía y reducen el nivel de estrés, gracias a que la materia prima son las especies vegetales.

Aceites esenciales usos:

  • Algas: Favorecen al aumento de concentración y generan interés sobre las actividades de tipo intelectual (leer, redactar, etc.)
  • Anís: Ayuda a descansar la vista, calma los calambres, gases, dolores abdominales, dolores menstruales, náuseas y dolores de garganta; así mismo, por su efecto diurético evita la retención de líquidos.
  • Albahaca: Se utiliza para el dolor de cabeza y migrañas, también para la fatiga mental.
  • Angélica: Ayuda a contactarse con lo divino.
  • Bergamota: Eleva el espíritu, refresca y relaja. Es muy útil para casos de depresión, ansiedad y tensión.
  • Camomila: Tensión premenstrual, indigestión, moderadamente antialérgico, rinitis o polinosis (fiebre del heno), acné, eczema y otras alteraciones cutáneas.
  • Canela: Es afrodisíaco y estimulante mental.
  • Cedro: Efecto sedante indicado para el estrés.
  • Ciprés: Se usa en duelos como en otras etapas de cambio.
  • Clavo de olor: Agotamiento mental para dejar de fumar.
  • Enebro: Actúa sobre los planos mentales, emocionales y físico, alivia situaciones de confusión y cansancio.
  • Eucalipto: Actúa en el aparato respiratorio es descongestivo.
  • Geranio: Antidepresivo, relajante y para restaurar y estabilizar emociones.
  • Jazmín: Depresión, especialmente la posparto, favorece la contracción durante el parto, afrodisíaco.
  • Jengibre: dolores reumáticos y musculares, agotamiento sexual y físico.
  • Lavanda: Es un sedante muy efectivo, se utiliza en problemas de insomnio. Ayuda a balancear estados emocionales como histerias depresiones, calma, relaja.
  • Limón: Estimulante mental, antiséptico, astringente, cicatrizante.
  • Mandarina: Calmante y sedante, brinda alegría.
  • Manzanilla romana: Se utiliza contra los dolores estomacales, dolores musculares, dolores a las articulaciones, fiebre y para disminuir la irritación y/o proteger las pieles sensibles.
  • Menta: Estimula el cerebro ayuda a despejar los pensamientos.
  • Mejorana: Dolores menstruales, cefaleas, afecciones faríngeas, moderadamente sedante, inductor del sueño, calorífero, mejora la circulación, algunas infecciones fúngicas (como las aftas), acné.
  • Naranja: Es antidepresivo y restaura elevando el espíritu.
  • Pino: Estimulante del sistema nervioso, brinda energía y bienestar.
  • Romero: Estimula la memoria, la claridad mental, procesos creativos es un protector psíquico y un estimulante físico.
  • Rosa: Sinusitis y afecciones faríngeas, congestión, edema palpebral, hinchazón facial, algunos problemas circulatorios (incluida fragilidad capilar), moderadamente sedante, inductor del sueño, tensión o dolor premenstrual, antidepresivo, síntomas menopaúsicos, disminución de la libido, anorexia nerviosa.
  • Salvia: Relajante, armoniza la sexualidad por relajante y distiende la energía sexual. Sándalo: propiedades sensuales, meditación, aquieta los pensamientos, es ansiolítico y antidepresivo.
  • Sándalo: Piel seca o cuarteada, acné, induce la relajación durante la meditación, afrodisíaco.
  • Tomillo: Antiséptico de vías respiratorias y antitusivo. Es tónico y energizante en el nivel físico, mental y emocional, mejora la memoria.
  • Vetiver: es un relajante profundo, balancea energía de grupo puede ser afrodisíaco.
  • Ylang-Ylang: Antidepresivo y sedante, actúa sobre dificultades sexuales, por stress y ansiedad, es utilizado en estados de tensión nerviosa, insomnio e hiperactividad.

¿Cómo hacer aceites esenciales?

También te explicamos cómo puedes fabricar tus propios aceites esenciales caseros, extrayendo los componentes de forma natural y sin riesgo. Pero ojo, no es tan fácil como a priori puede parecer, dado que requiere de cierta elaboración para obtener un resultado satisfactorio.

Primero deberemos preparar todos los elementos que se utilizarán para fabricar un alambique casero seguro. Os lo explicaremos de forma escrita para que se entienda, pero además os adjuntamos un vídeo explicativo sobre cómo hacer aceites aromáticos que facilitará mucho la labor.

Se necesita un recipiente hondo con tapa, tipo olla a presión, un colador y un recipiente más pequeño donde recoger la solución destilada.

A continuación coloca la planta medicinal que hayas elegido en el recipiente con tapa, sumergida en agua, ponemos el colador por encima, y después el recipiente menor. Para terminar, ponemos la tapa de la olla grande encima de forma invertida. De esta forma, al hervir el agua y evaporarse creará una precipitación, y el agua evaporada caerá al recipiente pequeño. Para separar el aceite del agua, necesitarás un decantador.

Se debe tener en cuenta que para obtener 1 mililitro [1 ml] de aceite esencial se necesitan como mínimo 100 gr de planta.

esencias egipcias

¿Cómo combinar aceites esenciales?

Una de las mejores maneras de comenzar a crear aromas personales y fragancias nuevas es a través de la experimentación. Si bien no se requiere un gran aprendizaje para ello, es recomendable disponer de cierta habilidad y conocimiento en la materia, para no consumir demasiados recursos en el proceso de creación, a pesar de que se trata de un proceso creativo y muy divertido.

También recuerda que existen múltiples formatos con los que poder experimentar, están los difusores, jabones, aerosoles de salón y cuerpo, inciensos…

Combinaciones de aceites esenciales

Para empezar necesitarás un mínimo de herramientas fácilmente accesibles:

  • Botellas de vidrio pequeñas
  • Cuentagotas
  • Tiras de prueba de fragancia, o un poco de algodón
  • Por supuesto, una colección de aceites esenciales

Necesitarás agrupar tus esencias de alguna forma para poder registrar y comparar los resultados, siguiendo un patrón que puedas recordar.  A continuación te sugerimos algunos:

  • Por efecto: Energizantes, calmantes o cualquier otro efecto en el estado de ánimo que ejerzan sobre el cuerpo.
  • Tipos de aceites esenciales: dependiendo de la fragancia que desprendan, se pueden agrupar en varios tipos, por ejemplo:
    • Florales: Lavanda, geranio, vainilla.
    • Cítricos: Limón, naranja, bergamota.
    • Amaderados: Abeto, cedro, sándalo.
    • Terrosos: Pachulí, valeriana, vetiver.
    • Herbáceos: Albahaca, romero, salvia.

Paso 1

Debes tener presente de qué aroma disfrutas habitualmente, lo que te ayudará a decantarte o orientarte en un sentido u otro para tu mezcla.

Paso 2

Comienza con las pruebas. Coloca una gota del aceite que hayas elegido en una tira de prueba y realiza círculos en el aire, de forma que puedas analizar en qué momento comienzas a notar la fragancia.

Paso 3

Anota las reacciones que te produzca, utiliza las palabras que se te ocurran, imágenes o pensamientos

Paso 4

Deja que el aroma se evapore, y elimina los restos de tu propio olfato respirando aire fresco o café molido para despejar el sentido. De nuevo, vuelve a oler la tira de prueba, y analiza los efectos que te produce.

Paso 5

Cierra los ojos e intenta asociar la fragancia a una forma o figura. ¿Es cuadrada o redonda? ¿áspera, suave, pequeña, grande, dura?

Formulación de combinaciones de aceites esenciales

Una vez has seleccionado 5 aceites que te gusten, es importante ser consciente de la fuerza y peso de cada uno de ellos. Hay determinados aceites con una fragancia muy poderosa, como la lavanda, que predominará sobre otros más bajos, que requerirán una mayor concentración para compensar.

Utiliza 5 tiras de prueba, una para cada aceite, de forma que puedas crear un abanico con ellas, y que puedas separar individualmente delante de tu nariz. De esta forma, podrás ajustar la intensidad del aroma de forma rápida y práctica.

Utiliza una métrica para poder ajustar correctamente tu aroma, por ejemplo, 100 gotas. De esta forma podrás ajustar el porcentaje de forma matemática, y repetir el proceso correctamente. Pero inicialmente tan sólo utiliza 10 gotas, así ahorrarás cantidad de material y el proceso será más corto, pudiendo hacer el ajuste más fino con la métrica de 100, cuando hayas avanzado convenientemente.

Aceites esenciales propiedades y usos
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